Juan Salvador Gaviota. Te sigo recordando II

JUAN SALVADOR GAVIOTA es la historia sencilla sin grandes palabras de una gaviota perdida entre tantas y tantas otras, en él se manifiesta la vida del hombre, sus intentos de perfeccionarse, de controlarse, de subir hasta lo eterno.

“JUAN GAVIOTA: EL “YO” QUE TODOS DEBEMOS LLEVAR DENTRO EL VERDADERO JUAN SALVADOR GAVIOTA, QUE TODOS SOMOS UN POCO.»

Poco a poco se va dando cuenta de que hay algo más, un algo más que le ayuda a vivir, que da un sentido de libertad a su caminar.

Un sentido de Paz a su volar diario, rutinario, surcando el azul del cielo, aprendiendo que hay algo más importante que subsistir que el mismo vivir y ese algo más importante es la libertad.

Como todo el que se da cuenta de ello, y vive conforme a su propia conciencia, vive la lucha interna, el dualismo de su «ser” en una sociedad, en un grupo, aunque sea de gaviotas. Y al mismo tiempo en esa doble dimensión, donde poco a poco va alcanzando su perfección; donde va realizando la tarea de enseñar a otros un horizonte sin límites, donde la libertad es la única norma y el único fin.

VOLÓ… VOLÓ por tierras sin límites, sin fronteras, donde ser libre es la verdadera ley del hombre.

Y volvió de nuevo a la bandada, para seguir dando testimonio de que el hombre es capaz de seguir dando su vida en la noche, en las tormentas, en el dolor y en la distancia, para conseguir la libertad de todos los hombres, al igual que JUAN SALVADOR GAVIOTA.